La batalla de los tweets

La Voz de Galicia, en colaboración con la empresa ferrolana Colbenson Software Factory, monitorizará durante toda la campaña electoral la actividad de los distintos candidatos de las siete principales ciudades de nuestra comunidad en la popular plataforma Twitter. Gracias a la herramienta TwitterSaid,  adaptada para esta campaña local, los ciudadanos podrán observar y comparar la popularidad que sus políticos tienen en la red, su actividad y la repercusión de sus mensajes. Todo ello gracias a una interfaz que muestra, a través de gráficas, la evolución a lo largo de todo el proceso. Del mismo modo  se puede ver el último tweet y la última mención del candidato.

Tras comprobar los resultados de los primeros días de campaña nos ha llamado la atención una serie de cuestiones:

- Los candidatos del PP son los más activos y los que más seguidores tienen en A Coruña, Ferrol y Vigo, precisamente los lugares en donde el Partido Popular tiene más posibilidades de desbancar a los socialistas del poder.

- Los socialistas de Santiago y Lugo, desde hace años en el poder, son los que más utilizan Twitter, de forma además destacada en el caso del Alcalde de Lugo, López Orozco, fiel usuario de los medios sociales.

- Tema a parte son los casos de Ourense, donde los candidatos apenas utilizan esta plataforma, y Pontevedra, en donde el candidato del PP es el único que tiene una cuenta en Twitter.

- Los candidatos del BNG, a excepción del de Santiago Rubén Cela, muestran muy poca actividad. Considerando que uno de los público objetivo de los nacionalistas es el voto joven resulta curioso el escaso interés que este medio despierta para hacer llegar su mensaje.

Veremos cómo evolucionan estos datos y  comprobaremos el uso que los candidatos a gobernar nuestros municipios le dan a las nuevas herramientas de comunicación política.

Publicado en Comunicación Política, Medios Sociales | 1 comentario

Gestión de crisis online ¿cambio de chip?

Ejemplo de mala gestión de una crisis online

La llegada de la web 2.0 ha dotado a los usuarios de una potente herramienta de respuesta ante las grandes instituciones y compañías que acostumbraban a establecer una comunicación unidireccional con sus públicos, es decir, enviaban mensajes ante los cuales no había posibilidades de contestar o mostrar su parecer. Este nuevo escenario comunicacional obliga a cuidar la reputación online de las organizaciones ahora susceptibles a las críticas de los usuarios. Pero ¿cuáles son las diferencias entre la gestión de la comunicación online y offline?
La mayoría de las compañías saben cómo reaccionar en casos de crisis de comunicación offline tradicionales, siguiendo un riguroso plan de contingencia. No ocurre lo mismo en Internet donde sólo entre un 5% y un 10% de las grandes firmas españolas, según estudios del sector, han desarrollado un plan de crisis de comunicación online.
En general las empresas actúan de manera reactiva, a corto plazo, sin una estrategia de futuro. Las informaciones negativas en medios sociales suelen generar bastante agitación, explotan muy rápido, a veces, sin sentido”.
Para gestionar estos pequeñas explosiones, es necesario cultivar previamente una presencia activa en la red, es decir, crear comunidad, generar contenidos de interés, escuchar y responder a los clientes en redes sociales, en definitiva, estar en el día a día. De esa forma, cuando explota una crisis te puedes apoyar en esa comunidad para resolverla y eso lleva su tiempo.
Hay empresas que son especialmente sensibles a estos ataques virales desencadenados en internet. Compañías de telecomunicaciones, energéticas transportes, banca y administraciones públicas se encuentran entre los sectores más proclives a sufrir este tipo de crisis. Cualquier protesta o reclamación ocasionada por una compañía aérea o un operador de telefonía, encuentra reflejo inmediato en Twitter o Facebook o en blogs personales que Google no tarda en indexar, ocasionando el consiguiente deterioro de la imagen de la empresa, de su reputación.
Una de las crisis de comunicación online más esclarecedoras es el caso de Nestlé y Greenpeace. La asociación ecologista acusó mediante un vídeo a la multinacional de utilizar en la elaboración del KitKat aceite de palma, producto que acelera la deforestación de los bosques y pone en peligro la supervivencia de una especia amenazada como los orangutanes. Nestlé solicitó a Youtube que censurara el video sobre KitKat y las selvas de Indonesia ya que desprestigiaba su imagen. Tan pronto como la web procedió a su bloqueo, proliferaron las publicaciones del video en diferentes redes sociales, medios de comunicación y blogs, quizás porque se consideró que la organización buscaba “ocultar algo”.
La manera de atajar o contener estas contingencias pasa por abrirse a las redes sociales, con cautela, tratar de fidelizar y ganar clientes. Y si hay quejas, lo mejor es escuchar, reconocer el error y reaccionar rápido para evitar que crezcan hasta el infinito. La receta parece sencilla pero no termina de convencer a un gran número de empresas que esperan a que suceda un conflicto para afrontar su presencia en medios sociales.

Publicado en Comunicación Corporativa, Medios Sociales, Nuevas plataformas, Sin categoría, Tendencias | Etiquetado | Deja un comentario

“Copiar-pegar” como forma de vida

Al hablar de periodismo digital o “cyberperiodismo”, en realidad estamos refiriéndonos al periodismo de toda la vida, desarrollado en una plataforma diferente. Puede que tu misión sea hablar del comportamiento de los chimpancés del Congo a través de un blog, o que seas crítico de Ópera en un periódico digital, pero las normas básicas siguen siendo las mismas: lo prioritario sigue siendo la profesionalidad, el respeto a la veracidad y a los principios éticos. Y todo esto tiene mucho que ver con la necesidad de investigar, contrastar datos, ampliar información, acudir a múltiples fuentes, etc. Es decir, aunque las nuevas plataformas facilitan aún más la disponibilidad de comunicados oficiales “listos para servir”, el periodismo tiene que seguir siendo sinónimo de espíritu crítico, inconformismo, curiosidad y afán de saber más. Por tanto, no basta copiar y pegar.

Lo cierto es que el conocido como “copy-paste” está a la orden del día. Una investigación realizada el año pasado puso de manifiesto que el 55% de las noticias publicadas en diez diarios australianos venían de una nota de prensa. “En muchos casos, los periodistas en plantilla de los diarios plantaban la firma sobre el texto casi literal de la nota de prensa”, según indica Javier Candeira en su artículo ¿Quién informa a quienes nos informan?

El deseo de desenmascarar a los periodistas “vagos” ha hecho posible el nacimiento de  Churnalism, una plataforma online británica dedicada a descubrir qué parte de cada noticia periodística es, en realidad, la nota de prensa de un organismo oficial, de una empresa o de una agencia. En la práctica, nos permite pegar un trozo del texto de una noticia para comprobar si ha sido copiada, de dónde procede, y qué porcentaje de copia hay. De momento sólo analiza textos de presa británica como The Mirror, The Daily, The Times o The Guardian; de la BBC y de SKY News, y afectará sobre todo a las nuevas generaciones.

El término “churnalism” fue acuñado por un periodista de la BBC, Waseem Zakir, en 2004 para designar al periodismo que nace de remover (churn) las noticias de agencia frente al que busca historias originales, y se produce por “la predisposición de los periodistas a emitir cualquier material que se les presente, ya sea real o ficticio, importante o trivial, verdadero o falso”.

El “churnalism” como técnica en en sí misma no debe considerarse mala por definición. En muchas ocasiones, la información que recibimos está bien redactada y es muy completa, y es posible que si tratamos de modificarla, de darle otra forma, estemos cambiando su significado.  Ante la ingente información que nos llega a las manos, es inevitable que parte de nuestro trabajo consista en copiar, pero si nuestro trabajo se queda ahí entonces mejor que nos dediquemos a otra profesión. Porque ahora, más que nunca, debemos estar alertas para no convertirnos en meros postes repetidores y aplicar en nuestro trabajo diario las viejas y tercas reglas del periodismo. Investigación y estilo propio.

Publicado en Medios de Comunicación | Deja un comentario

Las campañas electorales sólo ayudan a ganar (que no es poco)

Con las elecciones municipales a la vuelta de la esquina, la reciente reforma de la ley electoral española ha entrado de lleno en el juego mediático entre los partidos, aumentando incluso las habituales denuncias cruzadas, típicas de estas fechas, sobre los presuntos incumplimientos y abusos del contrario en época de precampaña. A diario nos desayunamos con la inauguración cuestionada como ilícita, aunque no sea de carreteras ni de hospitales sino de obras casi anecdóticas, o con un denostado cartel,  porque parece propagar los encantos de un candidato, más que informar sobre un acto… y así al menos hasta la noche del 5 de mayo. Luego ya, vendrá la campaña de verdad, con sus propias técnicas persuasivas y sus reglas de juego, tampoco exentas de interpretaciones diversas, denuncias y recelos.

Hasta el 22-M seguiremos oyendo mucho ruido y mucha bronca, porque, a fin de cuentas, tanto en estas semanas previas como en las que suceden a la inicial pegada de carteles el objetivo es el mismo: ganar el voto, por los medios aceptables para cada momento, e intentar restar los del contrincante. En campaña tocará ir puerta a puerta, pero ahora, y desde mucho antes, toca ir noticia a noticia. Nadie lo prohíbe, ni tan siquiera la suprema Junta Electoral Central.

Esta imagen pertenece a smemon87 y se encuentra bajo una licencia Creative Commons

Y digo noticia a noticia, no anuncio a anuncio. Porque, independientemente de las recién aprobadas restricciones a la publicidad en periodo de precampaña, en una sociedad que lleva votando desde 1977 el poder de la propaganda tradicional va perdiendo peso inevitablemente en eso de conformar las percepciones, las adhesiones y los rechazos de los ciudadanos en torno a las propuestas de los candidatos. Gana peso la información, positiva o negativa, provocada por los jefes de prensa de los aspirantes a gobernar, o suscitada por fuentes más o menos cercanas al bando enemigo. También está la libre investigación de los periodistas, desde luego, pero reconozcamos que en las contiendas electorales el profesional de la información está rodeado de permanentes ofertas de producto fresco, contra las que es difícil resistirse y que nunca llegan casual e inocentemente al mercado mediático. Y menos ahora, que los responsables de velar por la limpieza de los procesos electorales dejan aún menos margen a los medios para elegir qué es noticiable y qué no. Me refiero a las nuevas obligaciones de las televisiones privadas, que deben dar cancha a cada partido en función de sus resultados electorales en anteriores comicios equivalentes, cosa antes solo reservada a los medios de titularidad pública. Una vuelta de tuerca más contra la libertad de información. En realidad, cabe preguntarse si entonces los informativos se convierten en publireportajes, pero dejémoslo estar. Porque a pesar de todo, lo cierto es que en precampaña hay margen para generar noticias y los candidatos deben saber aprovecharlo. Mucho más que preocuparse por el color de sus folletos y carteles.

Y sobre todo, hay algo que los aspirantes a gobernar deben tener muy claro: por encima del puerta a puerta, de la noticia pura o del anuncio más o menos camuflado, está la inteligencia y la experiencia de las personas, sus aspiraciones y motivaciones, junto con su manera de entender la vida, especialmente la suya. Estos son los factores realmente decisivos a la hora de decidir el voto ciudadano. Por eso, los políticos avezados en estas lides saben muy bien que una buena campaña electoral ayuda a obtener un mejor resultado, que no es poca cosa, porque el gobierno puede depender de un puñado de votos. Pero la campaña, por excelente que sea, no puede suplir una trayectoria política paupérrima, incoherente o ayuna de proyecto durante años, donde el ciudadano difícilmente encuentra respuesta a sus expectativas de futuro. La campaña no suple, ni falta que hace.

Publicado en Comunicación Política, Medios de Comunicación | Etiquetado , , , | Deja un comentario