Al mismo tiempo, numerosos estudios recuerdan sobre la dificultad de lograr la participación de los usuarios en las campañas de marketing directo, aunque la vía on-line y móvil esté mejorando esos ratios de respuesta. Lo cierto es que son muchos quienes entran a diario en las redes sociales para compartir contenidos con sus amigos y familiares pero menos los que interactúan con los mensajes de las empresas.
Para lograr esto la receta sigue siendo la misma de siempre: aportar verdadero valor al cliente, sea en forma de una agradable experiencia o de un modo más material –promociones de descuentos, acceso a productos exclusivos, etc-. Las nuevas herramientas facilitan sobre todo la accesibilidad y el conocimiento del cliente, que no es poca cosa. Pero para enamorar y enganchar, la marca tiene que dar algo a cambio, igual que hace cien años.
A pesar de las incertidumbres que rodean la economía mundial, nuestro planeta Tierra se mueve, y el marketing con él.








